El Catálogo Etnológico de Cártama ya es una realidad y pone negro sobre blanco buena parte de la historia agrícola del municipio. El Ayuntamiento ha impulsado este estudio para documentar más de 160 construcciones repartidas por todo el término municipal, desde los Pechos de Cártama hasta Gibralgalia, con el objetivo de conservarlas y hacerlas más visibles para la ciudadanía.
Se trata de un documento técnico, pero también de una herramienta de difusión cultural que abre la puerta a nuevas rutas patrimoniales, visitas guiadas y decisiones urbanísticas mejor informadas en un paisaje que, en muchos casos, sigue vivo y en uso diario.
Un inventario inédito del paisaje agrícola cartameño
El trabajo, presentado por el alcalde Jorge Gallardo junto al concejal de Urbanismo, Miguel García, el edil de Cultura, Juan Francisco Lumbreras, el arqueólogo Francisco Melero y el historiador Álvaro Amaya, supone el primer catálogo de estas características en Cártama y apenas tiene paralelismos en la provincia. Urbanismo gana así una base de datos detallada, con información actualizada sobre cada inmueble, que servirá de apoyo en futuras licencias y en la protección de aquellos bienes con mayor valor histórico o etnográfico.
El equipo técnico ha desarrollado un catálogo fotográfico completo y fichas descriptivas donde se recogen las características de cada finca, su estado de conservación y una valoración patrimonial. A partir de ahí, el estudio incorpora también planos de localización y documentación sobre la agricultura histórica de la zona, lo que permite entender mejor cómo se ha ido transformando el territorio entre las zonas de secano y los regadíos asociados al río Guadalhorce.
Mapas antiguos y archivos para leer el territorio
Para levantar este Catálogo Etnológico se han consultado mapas históricos de 1875 y de la primera mitad del siglo XX, además de documentación procedente de archivos que ha permitido seguir la evolución de la actividad agrícola en los últimos siglos. Esa comparación entre planos antiguos y realidad actual ha facilitado identificar construcciones con una antigüedad significativa, algunas hoy muy transformadas, otras prácticamente congeladas en el tiempo en zonas como Casapalma o las laderas de la Sierra de Cártama.
Lagares, cortijos y tapias de tierra que cuentan una forma de vida
El término municipal conserva un amplio conjunto de edificaciones dispersas vinculadas a los distintos aprovechamientos del campo, muchas de ellas ahora recogidas en el Catálogo Etnológico de Cártama. Entre los inmuebles inventariados destacan lagares, molinos hidráulicos, almazaras, casas de labor —los conocidos “ranchos”— y grandes cortijos dedicados a la producción cerealista y ganadera, junto a norias, minas de agua, acequias, eras y antiguos almacenes de pasas.
Algunos elementos llaman la atención por sus técnicas constructivas, con un uso muy extendido de la tapia de tierra en edificios de los Pechos de Cártama y de la Vega, como el lagar de la Campana o el lagar de Caldete. En otros casos, lo que pesa son los valores artísticos y etnográficos, como las pinturas murales conservadas en el lagar de Orbeó o los elementos tradicionales que se mantienen en los lagares de Santaella y Mellado, que permiten entender mejor cómo se trabajaba la uva o el cereal en la comarca.
Espacios clave en la configuración del paisaje agrario
El estudio también pone el foco en enclaves como Casapalma o la Alhóndiga, cuya trayectoria ha sido determinante en la configuración del paisaje agrario cartameño. Estos puntos, conectados con las zonas de ribera del Guadalhorce y con las áreas de lomas y sierra, ayudan a leer el municipio como un mosaico de usos y prácticas agrícolas que, en buena medida, explica el desarrollo económico local de los últimos siglos.
Cuatro rutas patrimoniales para acercar el catálogo a la ciudadanía
Como resultado práctico, el proyecto ha definido cuatro rutas patrimoniales que agrupan los elementos más representativos en distintas áreas: los Pechos de Cártama, la Vega, la Sierra de Cártama y Gibralgalia. Estas rutas están pensadas para que cualquier vecino pueda recorrer, por tramos, los principales hitos del catálogo y conocer sobre el terreno cómo conviven la arquitectura tradicional, las explotaciones actuales y los paisajes de lomas, ribera y sierra.
El Ayuntamiento estudiará, a través de las áreas de Turismo y Cultura, distintas acciones para acercar este patrimonio a la población, desde visitas guiadas y materiales divulgativos hasta posibles señalizaciones específicas en los caminos y accesos. El estudio subraya que este conjunto de bienes tiene un notable potencial como recurso cultural y atractivo turístico para Cártama, aunque hoy sigue siendo poco conocido incluso entre muchos residentes del propio municipio y del resto del Valle del Guadalhorce.
Una herramienta también para el día a día de Urbanismo
Más allá de su vertiente divulgativa, el Catálogo Etnológico de Cártama se plantea como una herramienta de trabajo para el departamento de Urbanismo, al disponer de fichas y cartografía que facilitan la toma de decisiones sobre conservación, rehabilitación o cambios de uso. Ese conocimiento actualizado permitirá priorizar intervenciones, evaluar el impacto de nuevas actuaciones y reforzar la protección de aquellos inmuebles que concentran mayor valor histórico, artístico o etnográfico.
Patrimonio rural con proyección comarcal
La experiencia de Cártama se alinea con otras iniciativas de inventario etnográfico desarrolladas en el país y puede servir de referencia para futuros trabajos en otros municipios con fuerte peso agrícola. En una comarca como el Valle del Guadalhorce, donde el territorio sigue muy marcado por el regadío, los cortijos y las infraestructuras de agua, disponer de catálogos de este tipo ayuda a tomar conciencia del valor de un paisaje que a menudo se da por hecho y que, sin embargo, requiere planificación y cuidado para mantenerse.
El Ayuntamiento de Cártama subraya que este Catálogo Etnológico es solo un punto de partida para nuevas acciones de conservación, educación patrimonial y desarrollo turístico ligado al mundo rural. A partir de ahora, el reto estará en mantener actualizada la información, implicar a propietarios y colectivos agrarios y convertir esas rutas y fichas técnicas en experiencias accesibles para escolares, asociaciones y visitantes que quieran mirar el campo cartameño con otros ojos; quien tenga interés en profundizar podrá dirigirse a las áreas de Cultura, Turismo o Urbanismo para conocer los detalles del estudio y las próximas actividades previstas.

Juan Antonio Fernández es redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Coín, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.
