Coín ha vuelto a ponerse en pie de guerra por su agua y su territorio. Una charla organizada por cinco colectivos locales expuso las tres grandes amenazas que se ciernen sobre el pueblo: la futura presa de Cerro Blanco en Río Grande, el proyecto urbanístico‑turístico Transcendence sobre el acuífero de Matagallar y los megaproyectos de placas fotovoltaicas que ya han comenzado a expropiar fincas en la Jara.
La jornada, cargada de datos técnicos y de testimonios vecinales, reforzó la idea de que, más allá de administraciones y promotores, son los habitantes los que tienen la última palabra cuando el modelo de desarrollo pone en riesgo el agua potable y el medio ambiente del Valle del Guadalhorce.
Las tres amenazas sobre Coín
Los organizadores dejaron claro que, por distinto que parezcan, los tres frentes convergen en el mismo eje: el agua de Coín, que abastece al pueblo y a muchos campos de la comarca. El encendido de los focos se reparte entre la presa de Cerro Blanco, el proyecto Transcendence y las grandes plantas solares.
La presa afectaría directamente al Río Grande, que nace en el Parque Nacional de la Sierra de las Nieves y entra en la Red Natura 2000; el urbanismo turístico de Matagallar se asienta sobre una de las zonas de recarga más sensibles del acuífero; y los megaparques fotovoltaicos expropian tierras agrícolas en Coín y municipios vecinos, con el impacto añadido de la infraestructura eléctrica y la transformación del paisaje.
Presa de Cerro Blanco y el río vivo
En la charla destacó una intervención más técnica sobre el Río Grande, centrada en lo que cuesta mantener un río vivo: biodiversidad, caudales, sedimentación y riesgo de inundaciones. Explicaron que las grandes obras de ingeniería en ríos –presas incluidas– se han demostrado como un modelo fracasado en muchos casos, con efectos acumulados sobre la fauna, la flora y la seguridad de las poblaciones aguas abajo.
Se citó incluso la realidad de España, donde hay más de 900 presas con riesgo potencial para la población en caso de rotura, y se recordó que abrir compuertas en época de lluvias suele agravar las avenidas y las inundaciones en zonas como Cártama y Campanillas, sin que la presa sea la solución definitiva.
Qué se juega en el Río Grande
- Se afectaría un ecosistema protegido por la Red Natura 2000, con especies vegetales y animales en riesgo de desaparición.
- El proyecto incrementaría la presión sobre un caudal ya mermado por la sequía y la sobreexplotación.
- La experiencia de hace 20 años mostró que la movilización ciudadana fue capaz de frenar la presa; ahora, los colectivos vuelven a lanzar el mismo mensaje: si la gente no se organiza, los permisos pueden avanzar.

Transcendence, el proyecto sobre el acuífero
Sobre el proyecto urbanístico‑turístico Transcendence, los presentes recordaron que se sitúa en el Llano de Matagallar, justo encima del acuífero de Coín que alimenta al pueblo y a otros municipios de la cuenca del Guadalhorce. Desde la Mesa del Agua subrayaron que la promotora sigue dando pasos incluso sin tener concesión de agua, algo que se considera esencial para la viabilidad de un proyecto de esa escala.
Además, denunciaron que el Ayuntamiento de Coín no cumple la ley en materia de acceso a la información y participación ciudadana, algo que, según sus datos, se ha traducido en más de 1.110 alegaciones presentadas sin respuesta oficial.
Por qué el acuífero no puede ser un pozo sin fondo
Los técnicos y vecinos insistieron en que no se trata solo de un debate jurídico, sino de un límite físico del recurso hídrico. El acuífero de Coín es un “tesoro” de agua natural, pero también un sistema frágil y fácil de contaminar. Se recordó que informes de la Junta de Andalucía han señalado la incompatibilidad del proyecto con la planificación hidrológica vigente, lo que ha supuesto ya un revés importante para quienes buscan autorizar el uso de grandes volúmenes de agua pública. La consigna, repetida por varios colectivos, es clara: convertir esos informes técnicos en frenos reales, no solo en papel.

Placas solares, expropiaciones y la Jara
El tercer frente es el más tangible hoy para muchos vecinos: la llegada de las expropiaciones por los megaproyectos de placas fotovoltaicas en la Jara. Desde la Asociación Valle Natural Río Grande informaron de que están acompañando a todos los afectados que lo solicitan en los trámites, y que han abierto vía judicial para intentar parar “esta barbarie”.
Explicaron que ya hay estudios y casos en otras zonas que demuestran que estos macroproyectos no aportan beneficios generalizados, sino ganancias concentradas entre unos pocos, mientras se destruyen tierras agrícolas, se altera el paisaje rural de la comarca, además de generar mucho material no reciclado que se abandona en el campo.
Cómo vive la Jara el conflicto
- Los campos de la Jara son parte del “granero” de la provincia, clave para la agricultura de la zona.
- Las instalaciones fotovoltaicas implican grandes superficies de suelo, más de medio millón de placas en algunos proyectos y nuevas líneas de alta tensión.
- Colectivos ambientales señalan que estas plantas coinciden parcialmente con zonas de reserva de la biosfera Intercontinental del Mediterráneo y Sierra de las Nieves, lo que aumenta el riesgo paisajístico y ecológico.

El regreso de la movilización ciudadana
En el hilo conductor de la charla apareció una idea recurrente: la movilización ciudadana es la variable decisiva. Se recordó que hace 20 años fue la presión vecinal la que paró la presa de Cerro Blanco; se subrayó que, en más de una ocasión, los ayuntamientos locales solo han dado pasos de protección cuando el malestar se ha hecho visible en la calle. Un vecino de Río Grande, con palabras menos técnicas pero muy directas, dejó clara la advertencia: no se puede esperar a que llegue la carta de expropiación para empezar a organizarse, como ya ocurrió en otras luchas.
Propuestas concretas para el presente
Al final de la jornada, los colectivos lanzaron una batería de propuestas dirigidas a instituciones y a la propia ciudadanía. Entre ellas figuraban: cuantificar con precisión el agua disponible en el acuífero de Coín; garantizar un reparto equitativo y social del recurso; respetar el principio de precaución para evitar una contaminación irreversible; preservar la biodiversidad de los ríos y, en el plano más amplio, adaptarse al nuevo reto del cambio climático. La idea no es solo frenar proyectos, sino construir un modelo de gestión del agua que sostenga tanto la vida cotidiana de Coín como la agricultura del Valle del Guadalhorce.
Qué puede hacer el vecino desde hoy
- Asumir que el debate del agua es algo cotidiano, no solo puntual, y seguir de cerca la evolución de la concesión de agua para Transcendence y el procedimiento de la presa de Cerro Blanco.
- Apoyar a los colectivos locales (Mesa del Agua, Asociación Valle Natural Río Grande, Ecologistas en Acción Coín, Mesa del Agua y Asociación Cultural Medioambiental Jara) a través de firmas, participación en actos y divulgación de información en redes.
- Prestar atención a las expropiaciones en la Jara y Río Grande, informarse sobre sus derechos y, en caso de verse afectado, acudir a las asociaciones que ya están trabajando en la defensa de los afectados.
El agua como futuro del pueblo
Coín se ha convertido en un ejemplo de cómo un pueblo puede poner el agua en el centro del debate político y social. La lucha contra la presa, Transcendence y los megaproyectos fotovoltaicos no solo es un frente por el territorio, sino una apuesta por un modelo de vida más coherente con la realidad del Guadalhorce.
El mensaje recurrente de la charla fue claro: mientras las administraciones vacilan, el tejido vecinal y asociativo tiene la capacidad de marcar la diferencia. En Coín saben que el agua no es solo un recurso geográfico, sino el hilo que une el presente del pueblo con el futuro de la comarca.

Redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Málaga, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.
