El Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre ha presentado un catálogo con 48 fotografías estereoscópicas de más de un siglo de antigüedad, digitalizadas por el Centro de Tecnología de la Imagen de la Universidad de Málaga. La colección incorpora imágenes inéditas del municipio y amplía el Archivo Fotográfico Municipal, que ronda ya las 150.000 fotografías. La donación la ha realizado Antonio Revilla, nieto de los hermanos Delgado Torres, autores de unos originales que ayudan a mirar la comarca con otra luz. ¿Qué historia escondían esos cristales guardados durante décadas?
Un fondo histórico que crece
Las imágenes pertenecieron a los hermanos Julio y Ricardo Delgado Torres, que recorrieron la provincia de Málaga con una cámara poco habitual en su época. En ese itinerario dejaron escenas de Alhaurín de la Torre, y ahora vuelven a circular gracias a un trabajo técnico que combina conservación y difusión cultural. La presentación refuerza una línea clara: proteger el patrimonio visual para que no quede reducido a las estanterías.
Entre los espacios reconocibles aparecen los Callejones y la antigua Alquería de Mollina en Torrealquería, además de otros rincones del municipio. No hablamos solo de fotos viejas. Hablamos de memoria urbana, paisaje y cambios en el territorio. En la comarca del Guadalhorce, donde cada archivo municipal ayuda a reconstruir el pasado, este tipo de fondos tiene un valor especial para investigadores, vecinos y centros educativos.
Cómo se ha digitalizado el material
El CTI de la UMA ha aplicado un proceso de retroiluminación para positivarlas y digitalizarlas. Según la explicación ofrecida en la presentación, se trabaja con el original, el lado izquierdo y el lado derecho de cada negativo, corrigiendo limpieza y nitidez hasta obtener una copia lista para consulta y conservación. Es un procedimiento minucioso, pensado para respetar la pieza original y mejorar su lectura visual.
Una técnica pensada para conservar
La fotografía estereoscópica permite obtener una visión más rica del entorno, algo muy útil cuando se trata de fondos antiguos. En este caso, el objetivo no era solo recuperar la imagen, sino hacerla accesible con calidad suficiente para su estudio y difusión pública. Ese paso marca la diferencia entre una donación simbólica y una incorporación útil al patrimonio municipal.
Relevancia para la comarca
La noticia trasciende el ámbito de Alhaurín de la Torre por la relación directa con Málaga y con la documentación histórica del territorio. En el Valle del Guadalhorce, donde la identidad local pesa mucho en la vida diaria, este tipo de iniciativas conecta pasado y presente con una utilidad clara: conservar, catalogar y enseñar. Además, suma una colaboración institucional que fortalece el trabajo entre administración local y universidad pública.
El concejal de Patrimonio Histórico ha defendido que así se aumenta “nuestro patrimonio y se pone en valor nuestra historia”, mientras que desde la Universidad de Málaga se ha subrayado el valor de la cooperación entre instituciones públicas. El resultado deja una lectura sencilla: cada fondo recuperado no solo añade imágenes, también añade contexto, memoria y capacidad de investigación para los próximos años.
Con este catálogo, Alhaurín de la Torre da un paso más en la preservación de su archivo visual y en la difusión de un legado que ya supera las décadas. Las nuevas imágenes se integran en un fondo municipal muy amplio y refuerzan la proyección cultural del municipio. A partir de ahora, el reto estará en seguir ordenando, conservando y dando acceso a este patrimonio para que siga vivo y útil desde los canales oficiales.

Redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Málaga, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.
