Las Comunidades de Empleo y Emprendimiento Rural Sostenible han dado sus primeros pasos en las comarcas del Guadalhorce y Guadalteba con un encuentro transformador que ha reunido a personas desempleadas, emprendedoras y agentes del territorio. Una primera toma de contacto muy enriquecedora que ha servido para compartir diagnósticos, detectar necesidades y empezar a imaginar proyectos con impacto real en el medio rural.
Un encuentro para escuchar al territorio
La jornada se ha planteado como un espacio de participación y diálogo en el que las personas asistentes han podido expresar sus inquietudes, retos y expectativas en torno al empleo y el emprendimiento rural. Más allá de una presentación formal del programa, el foco ha estado en escuchar al territorio y recoger la diversidad de miradas presentes en la sala.
Durante la sesión se ha puesto de manifiesto la importancia de generar oportunidades para vivir y trabajar en los pueblos, facilitando que las personas puedan desarrollar su proyecto de vida sin tener que abandonar el medio rural. La sensación general ha sido de ilusión y de responsabilidad compartida ante una iniciativa que se desplegará a lo largo de los próximos dos años.
Mesas de trabajo y diagnóstico participativo
Uno de los momentos clave del encuentro han sido las mesas de trabajo, diseñadas para identificar necesidades, prioridades y posibles líneas de actuación. En estos espacios se ha trabajado de forma colaborativa, compartiendo experiencias y proponiendo ideas que puedan cristalizar en proyectos concretos.
Entre las necesidades detectadas han aparecido temas como la falta de determinados servicios de proximidad, la necesidad de mejorar la formación adaptada al territorio o la importancia de reforzar la comunicación entre iniciativas rurales para evitar que proyectos valiosos queden invisibles. Este diagnóstico participativo será la base sobre la que se diseñarán los itinerarios y acciones durante la vida del proyecto.
Ideas y oportunidades que ya se vislumbran
A pesar de ser una primera toma de contacto, el encuentro ha permitido que surjan ideas muy concretas de proyectos con potencial para generar empleo y cohesión social en la zona. Varias de ellas se inspiran en experiencias que ya han funcionado en otros territorios y que ahora se pueden adaptar a la realidad del Guadalhorce y Guadalteba.
Entre las propuestas que han despertado más interés destacan la creación de comunidades o cooperativas energéticas, el impulso de cooperativas de cuidados a personas y nuevas iniciativas vinculadas al cuidado y bienestar animal aprovechando la nueva normativa en esta materia. También se han mencionado oportunidades ligadas al turismo rural sostenible, a la gestión forestal y al sector agroalimentario, sectores con gran potencial en estas comarcas.
Formación, acompañamiento y nuevos itinerarios de empleo
Uno de los elementos mejor valorados por las personas participantes ha sido la posibilidad de acceder a itinerarios personalizados de empleo. El proyecto prevé combinar orientación individual, acompañamiento y formación específica para mejorar la empleabilidad y apoyar a quienes quieran poner en marcha nuevas iniciativas en el medio rural.
Esta combinación de diagnóstico del territorio y trabajo personalizado con cada persona abre la puerta a construir proyectos muy ajustados a la realidad local. La expectativa es que, a lo largo de los dos años de duración, el programa pueda ir acompañando la creación de nuevas actividades económicas y reforzando las que ya existen.
Una experiencia compartida y un punto de partida
En el plano más vivencial, la jornada ha destacado por su ambiente cercano y colaborativo. La diversidad de perfiles presentes —personas en búsqueda de empleo, emprendedoras, representantes de entidades y del propio territorio— ha permitido un intercambio muy rico de miradas y experiencias.
El encuentro ha concluido con un desayuno ecológico (a cargo de Bosque Humano) que ha puesto en valor los productos locales y el trabajo de las personas productoras del entorno: zumo de cañadú que se podía combinar con limón o con mango y limón, pan cateto, aceite de oliva, aguacate y condimentos como la sal y la ortiga. Un cierre coherente con el espíritu del proyecto, que recuerda que el desarrollo rural pasa también por cuidar lo cercano, apoyar a la producción local y fortalecer los lazos comunitarios.
Conclusiones de esta primera toma de contacto
Las impresiones que deja esta primera jornada son muy positivas. Se percibe un deseo compartido de construir comunidades rurales más vivas, sostenibles y con más oportunidades de empleo, aprovechando los recursos y talentos que ya existen en las comarcas del Guadalhorce y Guadalteba.
Este primer encuentro no cierra nada, sino que abre un proceso que se irá concretando en los próximos meses a través de nuevas sesiones de trabajo, acciones formativas e itinerarios personalizados. El reto a partir de ahora será transformar las ideas en proyectos reales, y seguir contando con la participación activa de las personas y entidades del territorio para que estas comunidades rurales sigan tomando forma.

Redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Málaga, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.
