El pueblo de Coín será escenario, durante el mes de abril, de una nueva edición de talleres de expansión creativa centrados en la significación secreta de los fenómenos. Organizados y guiados por Francisco Villalobos Santos, artista plástico, músico y doctor en Bellas Artes, se celebran cada lunes, de 18:00 a 20:30 horas, en el Jardín de Coín, espacio de encuentro y experimentación artística.

La propuesta invita a explorar, desde una perspectiva interdisciplinar, cómo gestos, colores, sonidos y formas naturales esconden mundos y sentidos ocultos. Con escritura, plástica, música y performance, los participantes podrán compartir procesos y proyectos en el marco de la comarca del Valle del Guadalhorce.

Un ciclo de talleres interdisciplinares

Los talleres se organizan en formato semanal, con permanencia todas las tardes de lunes de abril. Cada sesión combina ejercicios prácticos de escritura creativa y exploración de materiales visuales y sonoros, pensados para romper rutinas mentales y abrir nuevas formas de expresión.

La intención no es solo aprender técnicas artísticas, sino entrenar la mirada para descubrir pautas y claves simbólicas en lo cotidiano. En un entorno tan rico paisajísticamente como el Guadalhorce, estas dinámicas pueden resonar con fuerza en la sensibilidad de vecinos/as de Alhaurín el Grande, Álora, Pizarra, Cártama o Almogía.

El planteamiento interdisciplinar permite que cada participante llegue desde su propio bagaje: escritor, músico, artista plástico o alguien sin experiencia previa. La base es compartir procesos, no solo exhibir resultados acabados.

En la comarca del Guadalhorce hay tradición de encuentros culturales modestos pero muy implicados, desde teatros de pueblo hasta talleres de escritura en bibliotecas municipales, y esta propuesta se inscribe en esa misma línea de proximidad y participación.

Significación secreta de los fenómenos y símbolos locales

La temática central del ciclo gira en torno a la significación secreta de los fenómenos, entendidos como manifestaciones aparentemente simples que pueden ocultar capas de sentido más profundas. Se parte de señales cotidianas —un gesto, un color, un sonido, una forma de la naturaleza— y se les atribuye una función narrativa o simbólica.

A partir de ahí, se despliegan historias personales y colectivas, conectadas con mitos, ritos y tradiciones populares arraigadas en el territorio. En el Valle del Guadalhorce, desde Álora hasta Valle de Abdalajís, hay abundancia de relatos orales, leyendas y costumbres que se adaptan muy bien a este tipo de exploración creativa.

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Los talleres se inspiran en cartografías que proponen símbolos y mitos tradicionales, buscando redescubrir una historia divina o arquetípica del alma y el cosmos. Detrás de estas ideas se pueden rastrear ecos de la imaginería popular andaluza: la relación entre la naturaleza y lo sagrado, la noción de destino y sincronicidad, o el poder narrativo de los objetos cotidianos. Al conectar estos materiales con la realidad local, el taller se convierte en un espacio donde vecinos de Coín y de municipios vecinos pueden revisitar su propia historia y su entorno inmediato desde una mirada artística.

Cómo se articulan las sesiones

Casi todas las citas se estructuran en tres bloques básicos:

  • Una introducción teórica breve, centrada en un concepto clave (mito, ritual, símbolo, arquetipo) y en su relación con los fenómenos de la vida diaria.
  • Un momento de escritura o trabajo plástico guiado, con consignas que invitan a explorar la “cara oculta” de una situación cotidiana.
  • Un espacio de compartir obra, donde cada participante expone sus creaciones y se abre un diálogo crítico y constructivo.

Las actividades se adaptan a distintos niveles de experiencia, priorizando siempre la calidad del proceso sobre la perfección técnica. La intención es que el taller funcione como un laboratorio personal, no como un curso de perfeccionamiento formal. En la comarca del Guadalhorce hay una demanda creciente de actividades de ocio y formación que no se limiten a lo recreativo, sino que incorporen una dimensión reflexiva y creativa.

Participación y acceso a los talleres

Para participar en los talleres de expansión creativa bastará con reservar plaza previamente. La organización recuerda que las plazas son limitadas, dado el formato de trabajo grupal y el espacio físico disponible en el Jardín de Coín. El teléfono de contacto indicado en la convocatoria es el 635 80 45 46, donde se atenderán consultas y reservas. La propuesta no menciona importes públicos ni subvenciones, por lo que se entiende como actividad formativa de iniciativa privada, abierta a vecinos de la comarca interesados en la creatividad desde una perspectiva simbólica y profunda.

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El anuncio cierra con la frase “Todo está por descubrir”, que resume el espíritu explorador del ciclo. Más allá del mes de abril, el proyecto deja abierta la posibilidad de otras ediciones o de derivar proyectos individuales o colectivos a partir de los trabajos iniciados. En el contexto del Valle del Guadalhorce, donde la oferta cultural es más modesta que en la capital, iniciativas de este tipo prestan un servicio directo a quienes buscan estímulos creativos y un espacio de encuentro fuera de la rutina diaria.

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Juan Antonio Fernández - Redactor revista Valle del Guadalhorce

Redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Málaga, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.