El episodio de gota fría que azotó Málaga en octubre pasado dejó imágenes que aún resuenan en muchos vecinos: calles convertidas en ríos, vehículos arrastrados y viviendas con agua hasta las rodillas. Proteger tu hogar ante lluvias intensas y viento no es una exageración cuando los fenómenos atmosféricos extremos se han vuelto más frecuentes en el litoral andaluz. Las autoridades han reaccionado rápido con nuevas alertas, pero la prevención empieza en cada hogar, cada tejado y cada decisión familiar antes de que caiga la primera gota.

Antes de la tormenta: revisión preventiva en 24 horas

El margen que ofrece AEMET entre el aviso amarillo y el naranja suele ser de entre 12 y 24 horas. Es tiempo suficiente para actuar si sabes qué mirar. Los técnicos de Protección Civil en Málaga insisten en que el 60% de los daños en viviendas durante episodios DANA se podrían evitar con una revisión básica del exterior.

Empieza por el tejado y los canalones. Hojas caídas, ramas o incluso nidos de pájaros obstruyen el paso del agua en cuestión de minutos cuando la lluvia arrecia. En barriadas de ladera como los Montes de Málaga, donde las pendientes acentúan el arrastre de residuos, esta limpieza resulta crítica. No hace falta subir a la azotea: basta con observar desde la calle si los bajantes vierten agua con normalidad o si hay acumulaciones visibles.

Los objetos sueltos en balcones y patios merecen atención inmediata. Una maceta de 15 litros puede convertirse en proyectil con rachas de 80 kilómetros por hora. Lo mismo ocurre con sillas de exterior, toldos mal asegurados o herramientas de jardín. Guárdalos en trasteros o zonas cerradas. En urbanizaciones de la Costa del Sol, donde las terrazas amplias son habituales, este paso suele olvidarse hasta que es tarde.

Protección interior: documentos y seguridad eléctrica

Sube a estantes altos los documentos importantes: escrituras, pasaportes, historiales médicos. Un recipiente hermético añade una capa extra de seguridad. Lo mismo aplica a productos de limpieza o pinturas que, al mezclarse con el agua, generan vapores tóxicos. En sótanos y garajes de zonas bajas como el entorno del Guadalmedina, esta medida no es opcional.

Ante riesgo inminente de inundación, desconecta los electrodomésticos de la red. No basta con apagarlos: un cortocircuito por contacto con el agua puede provocar incendios incluso horas después. Los seguros de hogar suelen cubrir daños por agua, pero no los derivados de negligencias eléctricas evitables.

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Durante el episodio: lo que sí y lo que no hacer

Cerrar persianas o postigos no es solo para proteger los cristales. En viviendas con ventanas antiguas, el refuerzo con cinta adhesiva en forma de aspa reduce el riesgo de rotura por presión del viento. Pero atención: esta medida no sustituye a una revisión profesional si notas corrientes de aire constantes en días normales.

En la práctica, muchas familias cometen errores que agravan los riesgos. Aparcar junto a una rambla seca parece inofensivo cuando brilla el sol. Sin embargo, el agua puede llegar arrastrada desde municipios vecinos sin previo aviso. El caso de la rambla de Cártama en 2024 y 2025, donde varios vehículos quedaron atrapados por una crecida repentina, es un recordatorio doloroso.

¿Y cruzar un arroyo con poca agua? Quince centímetros de corriente bastan para desestabilizar a un adulto. Treinta centímetros arrastran un turismo. Las imágenes de conductores varados en vados de la provincia no son excepción: son la norma cuando se subestima el poder del agua en movimiento.

Plan de emergencia: más allá de las velas y el agua embotellada

Un kit básico de emergencias debe incluir linterna, radio a pilas, botiquín, agua y alimentos no perecederos para 48 horas. Pero hay un elemento que muchos olvidan: los cargadores solares o power banks para móviles. Mantener la comunicación con servicios de emergencia puede marcar la diferencia cuando falla la red eléctrica.

Mantente informado a través de fuentes oficiales. La app Alerta Andalucía o las cuentas verificadas de Protección Civil emiten avisos geolocalizados que superan en precisión a las redes sociales. En municipios como Ronda o Antequera, donde la orografía multiplica los riesgos de avenidas súbitas, estas alertas salvan vidas.

Conoce tu entorno de riesgo real

Consulta el mapa de peligrosidad de inundación de tu ayuntamiento. La web del Ministerio para la Transición Ecológica ofrece acceso directo a estos planos actualizados. Saber si tu calle está en zona de afección por desbordamiento del río o rambla te permite anticipar evacuaciones ordenadas.

En Málaga capital, zonas como La Trinidad o parte del entorno de Capuchinos han sufrido episodios repetidos. Conocer las rutas de evacuación designadas por el ayuntamiento no ocupa espacio en casa, pero sí tranquilidad cuando suena la alerta.

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Mirada al futuro: convivir con episodios más intensos

Los meteorólogos advierten que los episodios de lluvia torrencial tenderán a concentrarse en menos días pero con mayor violencia. Blindar tu hogar no es una tarea puntual: es un hábito estacional, como revisar los neumáticos del coche antes del verano.

Las comunidades de vecinos tienen un papel clave. Acordar protocolos comunes para limpieza de azoteas o gestión de zonas comunes reduce riesgos colectivos. Y siempre, siempre, prioriza la seguridad personal sobre salvar pertenencias materiales. El agua sube rápido, pero la prudencia salva.

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Juan Antonio Fernández - Redactor revista Valle del Guadalhorce

Juan Antonio Fernández es redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Coín, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.