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Los puedes pedir tanto para desayunar como para merendar. Los churros y tejeringos, han formado parte de la dieta española durante siglos y siguen siendo populares hoy en día. Se encuentran entre los dulces españoles más conocidos, pero muchos aún desconocen cuál es exactamente la diferencia entre ellos.

La verdad es que cada uno de estos dos postres tiene su propia identidad, con una textura y forma distintas. Pero con ingredientes muy similares. Entonces, ¿cómo distinguirlos? Este artículo explora las similitudes y diferencias entre churros y tejeringos y ofrece algunos consejos para hacer churros en casa.

¿Qué son los churros?

Los churros son una popular masa frita española, esencialmente un tipo de buñuelo crujiente frito. Según la Real Academia Española, un churro es un “fruto de la sartén, de la misma masa que se emplea para los buñuelos, y de forma cilíndrica y rayada.”

Tradicionalmente, los churros se sirven calientes con una taza de chocolate espeso y caliente, y recién bañados en azúcar caramelizado derretido. En los países de habla hispana se sirven sobre todo como desayuno, y los hay de diferentes formas y tamaños.

¿Qué son los tejeringos?

Los tejeringos, que literalmente significa “buñuelos de aguja”, son un dulce tradicional de varias zonas de Andalucía, incluido el Valle del Guadalhorce. Estos dulces son similares a los churros, aunque están hechos con una masa más densa y firme. Los tejeringos suelen servirse en forma de círculo o lazo de masa, frente a la forma más tubular de los churros, que suelen formarse en anillos o espirales en forma de “s”.

La diferencia entre churros y tejeringos

La principal diferencia entre ambos dulces es la textura. Mientras que los churros tienen una consistencia mucho más crujiente y tienen forma de palitos. Los tejeringos son más redondos y delgados, con una textura mucho más suave, blanda y jugosa. La masa de los tejeringos no se puede congelar, ni se puede hacer con antelación en grandes cantidades, ya que podría desperdiciarse.

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La segunda diferencia principal entre ambos es la inclusión de una pequeña pizca de bicarbonato en la masa de los tejeringos, que crea una textura más esponjosa. Los churros suelen tener forma alargada, un diámetro grueso y una textura densa.

A los churros también se les llama porras (también conocidas como churros de rueda), en cambio, se fríen en espirales más grandes y luego se cortan en trozos individuales, que son más gruesos y esponjosos al contener aire en el centro.

Cómo hacer churros en casa

Hacer churros en casa es una tarea sorprendentemente fácil y, con el equipo adecuado, una actividad en la que puede participar toda la familia. He aquí unos sencillos pasos para hacerlos en casa:

Ingredientes:

– 2 tazas de harina de trigo de uso general.
– 1 cucharadita de sal.
– 1 taza de agua tibia.
– 1 cucharadita de bicarbonato.
– Aceite de girasol o vegetal, para freír.

Instrucciones:

Para comenzar, calentamos el agua en una olla hasta que alcance el punto de ebullición. Luego, retiramos la olla del fuego y agregamos gran parte de la harina al agua caliente.

Mezclamos con varillas hasta que la harina se haya integrado completamente.

Añadimos la sal, el bicarbonato y el resto de la harina, asegurándonos de que la masa no quede ni demasiado espesa ni demasiado líquida. Continuamos mezclando con las varillas hasta que no queden grumos.

Finalmente, rellenamos una manga pastelera con la masa sin necesidad de boquilla, y cortamos la punta de forma redondeada.

Elaboración y servir:

Para empezar, calentamos una gran cantidad de aceite en una freidora hasta que esté caliente. Añadimos la masa en forma de espiral y dejamos reposar por unos 10 minutos mientras el aceite se calienta.

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Freímos los churros o tejeringos en el aceite caliente hasta que estén cocidas por dentro y doradas por fuera. Es importante prestar atención a la temperatura para evitar que se quemen por fuera y queden crudas por dentro.

Saca los churros del aceite y colócalos en un plato forrado con papel absorbente para que escurran el exceso de aceite.

Sirve los churros calientes, con azúcar derretida, una taza de café o de chocolate caliente espeso.

Conclusión sobre los tejeringos y los churros

Los churros y los tejeringos son postres españoles que se han degustado durante generaciones. Aunque son parecidos, su preparación y texturas son algo diferentes.

Los churros suelen ser más crujientes y tienen formas diferentes, mientras que los tejeringos tienen una textura más esponjosa y formas redondas tradicionales. Prueba a hacer tus propios churros en casa para vivir una auténtica experiencia gastronómica y probar la diferencia por ti mismo.

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