La Jornada Agroecológica de Monda 2026 reunió el sábado 14 de marzo a vecinos, productores y visitantes alrededor del cultivo del cereal y la biodiversidad agraria de la Sierra de las Nieves. En el municipio, cada vez más referente en agroecología, se combinaron ponencias, ferias de semillas y productores tradicionales, degustaciones veganas y catas de cerveza artesanal. El evento puso en valor la herencia histórica y gastronómica de un cultivo que ha marcado paisajes y modos de vida en Monda y su entorno durante siglos.
Cereales que marcan el paisaje y la mesa
En la Sierra de las Nieves el cultivo del cereal ha sido un pilar de la agricultura local desde tiempos muy remotos. Hoy, esa herencia se mantiene en los campos, eras y pequeñas parcelas que todavía conforman el territorio de Monda. Las harinas de Coín, Ronda y de la zona no solo se elaboran con variedades autóctonas, sino que también se convierten en un hilo conductor entre tradición, sostenibilidad y gastronomía de proximidad. La jornada subrayó que conservar esas variedades no es solo un gesto romántico, sino un paso clave para la seguridad alimentaria comarcal.
Feria de biodiversidad y bancos de semillas
Por la mañana se celebró en Monda la XIII Feria malagueña de la biodiversidad agrícola, por primera vez en el municipio. Vecinos y visitantes intercambiaron semillas, plantones, experiencias y consejos de cultivo en un ambiente de trueque ecológico.
Destacó especialmente la presencia de semillas de tomate de culo mondeño, aportadas por Juan Leiva y Paco Fernández, que han trabajado para preservar esta variedad adaptada al microclima local. El banco de semillas se convirtió en un espacio vivo donde se explicó cómo mantener y multiplicar variedades tradicionales en pequeñas huertas y fincas de la comarca.

Charlas, ponencias y saberes locales
Por la tarde, el programa de charlas y ponencias ahondó en el legado histórico‑cultural y gastronómico del cultivo del cereal. Participaron referentes como Fali Galindo, de Harinas de Ronda, que explicó cómo la selección de cereales y la molienda lenta han sostenido un modelo de producción artesano durante décadas.
También estuvo Bartolo Méndez, de la Harinera El Molino, que aportó datos sobre la trazabilidad y la economía de escala en molinos tradicionales. Por su parte, Salvador Macias, de Gastro‑cortijo Benitez, desglosó usos culinarios del cereal en platos de la Sierra de las Nieves, Valle del Guadalhorce y la provincia de Málaga.
Hablando claro de “Somos lo que comemos”
El hilo conductor de muchas intervenciones fue la frase “Somos lo que comemos”, repetida en las ponencias y convertida en lema del día. Los ponentes recordaron que la calidad de las harinas, las proteínas vegetales y los cereales integrales influye directamente en la salud y la calidad de vida de la población.
En la comarca, donde se mantienen huertas, cortijos y pequeños molinos, esa idea se traduce en decisiones muy concretas: priorizar productos de proximidad, apoyar bancos de semillas y reducir la dependencia de cadenas agroalimentarias lejanas. El mensaje fue claro: la agroecología no es solo un modelo agrícola, sino un proyecto de comunidad.
Degustación vegana y cerveza artesanal
Tras las ponencias, el programa se volvió mucho más sensorial con una degustación de bocadillos veganos ecológicos y una cata de cerveza artesanal. La cocina vegana se apoyó en cereales integrales, legumbres y verduras de temporada, elaboradas con ingredientes de la zona.
Dirigieron la parte gastronómica Maria José Macias, que coordinó la preparación de los bocadillos, y Juan Duarte, de Cervezas Gaitanejo, encargado de la cata. Asistir a la degustación permitió paladear productos que no solo saben bien, sino que se producen con criterios de bajo impacto ambiental y respeto a ciclos naturales.
Una cerveza artesanal con raíces locales
Juan Duarte, de Cervezas Gaitanejo, explicó que la elaboración artesanal combina recetas clásicas con ingredientes de la comarca, como maltas de calidad y agua de origen local. La cata permitió detectar sabores más limpios, menos procesados y con menos aditivos que los de la industria masiva.
Esa diferenciación es clave para comprender por qué la agroecología también pasa por lo que se bebe en una jornada de este tipo. El ejercicio no solo fue de placer, sino de educación sensorial para vecinos que cada vez consumen con más criterio.
Organización, gratitud y futuro de la jornada
La organización corrió a cargo de técnicos y vecinos del municipio, con el apoyo de asociaciones locales y actores de la agroecología malagueña. Entre los nombres destacados en la coordinación figuran Jose Manuel Hevilla y Juan González Avión, que se implicaron en la logística, la gestión de espacios y el contacto con ponentes.
El Ayuntamiento agradeció públicamente su labor y la de todos los voluntarios que hicieron posible la jornada. Precisamente su aportación material y logística ha sido uno de los pilares que permiten pensar en ediciones futuras aún más amplias.
Qué cabe esperar en próximas ediciones
El éxito de la séptima edición de la Jornada Agroecológica de Monda 2026 abre la puerta a consolidarla como punto de referencia anual en la comarca del Guadalhorce y la Sierra de las Nieves. Si continúa la respuesta de vecinos, productores y turistas que buscan experiencias de alimentación local, es muy probable que se amplíen pistas de trabajo: talleres técnicos de cultivo, huertos escolares, rutas de visita a molinos y cortijos, y más bancos de semillas.
Mientras tanto, se recuerda desde la organización que cada vecino puede contribuir simplemente eligiendo productos locales, semillas autóctonas y espacios que pongan en valor la agroecología del territorio.

Redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Málaga, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.
