El programa TIC Rural en Álora, impulsado por la entidad Red Araña y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ya se está desplegando en varias barriadas rurales del municipio con talleres gratuitos de entre quince y veinte horas. La concejala de Barriadas, Carmen Gálvez, y la trabajadora social y formadora de Red Araña Ana Cuenca han mantenido diversas sesiones de trabajo para adaptar la iniciativa a las necesidades de la población en zonas con núcleos dispersos y menor densidad demográfica.
Las primeras ediciones se han desarrollado en El Puente, Bermejo y El Chorro, utilizando infraestructuras municipales y recursos materiales aportados por Red Araña para eliminar barreras de acceso. La finalidad es clara: reducir la brecha digital, facilitar trámites cotidianos por internet y reforzar la autonomía de los vecinos y vecinas de estas barriadas rurales de Álora.
Un proyecto estatal que aterriza en las zonas rurales de Álora
El proyecto TIC Rural forma parte del programa “Reto Rural Digital”, destinado a la capacitación tecnológica en municipios pequeños o con núcleos dispersos en todo el país, en el marco del Plan de Recuperación y de la estrategia frente al reto demográfico.
En Álora, la concejalía de Barriadas ha asumido la coordinación administrativa, trabajando mano a mano con Red Araña y con el tejido asociativo vecinal para detectar demandas reales y organizar los grupos de trabajo. Este enfoque permite ajustar horarios, lugares y contenidos a las posibilidades de las personas participantes, que suelen compaginar las sesiones con tareas familiares, laborales o agrarias.
El programa está dirigido a municipios de menos de 5.000 habitantes o a localidades de hasta 20.000 con núcleos urbanos dispersos que cumplan los requisitos marcados por MITECO. En este contexto, las barriadas rurales de Álora encajan en el objetivo de acercar la digitalización a territorios donde, a menudo, la conexión a internet, el acceso a dispositivos o la formación básica suponen una dificultad añadida frente a las grandes ciudades.
Así, lo que en otros lugares se resuelve con una app en segundos, en la comarca puede implicar desplazamientos, colas o incluso renunciar a determinados trámites.
Talleres pequeños, formación práctica y acompañamiento cercano
Los talleres TIC Rural en Álora se organizan en grupos reducidos, de entre cinco y diez personas, con una duración aproximada de entre quince y veinte horas para cada edición. Este formato permite una atención personalizada, algo especialmente útil cuando parte del alumnado se enfrenta por primera vez al uso de un ordenador o de un teléfono móvil inteligente para algo más que llamadas y mensajería. No se trata solo de explicar conceptos, sino de acompañar paso a paso hasta que cada persona gane confianza ante la pantalla.
Los contenidos son prácticos, dinámicos y se adaptan al perfil de cada grupo, desde personas mayores hasta vecinos en edad laboral que necesitan mejorar sus competencias digitales básicas. A lo largo de las sesiones se trabajan bloques como el uso elemental del sistema operativo, la gestión de archivos o la navegación segura por internet. Esa base es la que luego permite avanzar hacia tareas más complejas, como la realización de trámites con la administración o la gestión de documentos personales en la red.
Competencias digitales para la vida diaria en las barriadas
El programa abarca diferentes áreas clave para el día a día de la ciudadanía en el entorno rural. Entre las competencias que se trabajan de forma específica se incluyen:
- Uso básico del sistema operativo, manejo del ratón, teclado y menús.
- Tratamiento de la información, búsqueda de datos fiables y gestión de archivos.
- Comunicación digital mediante correo electrónico y otras herramientas básicas.
- Creación de contenido sencillo, como documentos de texto o presentaciones básicas.
- Seguridad, contraseñas, protección de datos personales y prevención de fraudes.
- Resolución de problemas habituales con la tecnología básica.
- Trámites administrativos telemáticos desde ordenador y teléfono móvil.
En estas sesiones se enseña, por ejemplo, a acceder a páginas oficiales de entidades públicas como el Ayuntamiento o la Diputación, así como a obtener información actualizada de servicios y convocatorias. También se trabaja cómo solicitar y utilizar el certificado digital, o cómo pedir cita previa por internet para el médico, la Seguridad Social o la Agencia Tributaria. Son gestiones que, hechas en persona, pueden suponer varios viajes desde las barriadas, pero que tras la formación pueden resolverse sin salir de casa.
El papel de las asociaciones vecinales y de los recursos locales
La oferta del curso se ha canalizado a través de las asociaciones vecinales de las distintas barriadas, que actúan como altavoz y punto de contacto con la población. Gracias a esta colaboración, los talleres han podido implantarse en El Puente, Bermejo y El Chorro, aprovechando aulas municipales y otros espacios públicos ya existentes. Red Araña aporta los recursos materiales necesarios, como equipos informáticos y conexiones, de forma que el acceso no dependa de que cada persona tenga ordenador propio o una buena tarifa de datos.
Este modelo de colaboración refuerza la idea de que la transformación digital en el medio rural se construye desde abajo, con las asociaciones y los servicios municipales como aliados. La experiencia acumulada por Red Araña en programas de empleo y formación en distintos territorios, junto al conocimiento del terreno del Ayuntamiento de Álora, permite ajustar el programa a la realidad de cada barriada, desde la disponibilidad horaria hasta el nivel previo de conocimientos digitales.
Impacto social, autonomía personal y reto demográfico
Más allá de la capacitación técnica, TIC Rural en Álora persigue un impacto social directo: favorecer la inclusión digital de colectivos que, de no mediar iniciativas de este tipo, quedarían más rezagados en un contexto cada vez más electrónico. La posibilidad de realizar gestiones médicas, laborales o fiscales en línea reduce desplazamientos, ahorra tiempo y evita que trámites importantes se queden sin hacer por falta de conocimiento.
En la práctica, significa que una vecina de una barriada puede pedir cita para su centro de salud o consultar un expediente sin tener que organizar un viaje al casco urbano.
El proyecto encaja además en las políticas de lucha contra la despoblación y de apoyo al medio rural promovidas por MITECO, que subrayan la importancia de que la ciudadanía del campo disponga de las mismas oportunidades digitales que en las ciudades.
En un territorio como el interior de la provincia de Málaga, donde muchas familias mantienen vínculos con la agricultura y la ganadería, el manejo de herramientas digitales también abre puertas a nuevas formas de promoción de productos, búsqueda de empleo o acceso a ayudas públicas.
Próximos pasos y cómo informarse sobre nuevos talleres
Las sesiones celebradas en El Puente, Bermejo y El Chorro son un primer paso en la implantación de TIC Rural en las barriadas de Álora, en el tramo final de ejecución estatal del programa. A partir de esta experiencia inicial, la concejalía de Barriadas y Red Araña podrán valorar la continuidad de la formación digital y el interés de ampliar la oferta a otros núcleos rurales del municipio. La idea es aprovechar la inercia creada, reforzar los conocimientos adquiridos y, si se detecta demanda, programar nuevas ediciones adaptadas a distintos perfiles de edad y nivel.
Desde el Ayuntamiento recuerdan que la ciudadanía puede dirigirse a sus asociaciones vecinales y a los canales de información municipales para conocer futuras convocatorias y resolver dudas sobre el acceso a los talleres. La recomendación es clara: quien tenga dificultades para usar el ordenador o el móvil en sus gestiones diarias, o simplemente quiera ganar seguridad ante las pantallas, encontrará en este tipo de cursos un apoyo cercano y adaptado al ritmo de las barriadas rurales de Álora.

Redactor, aprendiz de fotógrafo y apasionado del marketing digital y del SEO. Redactor y editor en Revista Valle del Guadalhorce, donde cuento la vida de los pueblos de la comarca y ayudo a dar visibilidad a negocios y asociaciones locales. También trabajo como diseñador web y consultor en Diseño Web Málaga, acompañando a empresas de la comarca en su camino digital.
